Ajoblanco: REVOLVEMOS

Breaking news! Últimos flashes.

26 de novembre de 2015

Lucha de clases? Claro! #WorkingClassBlues! [Los Jueves del Chico de los Martes]

Aún hay quien dice que no existe, pero éste individuo lo dejó claro:

"Hay una guerra de clases, pero es mi clase, la de los ricos, la que está haciendo la guerra, y la estamos ganando"
(Warren Buffettdueño de la tercera fortuna del mundo)

Ahora parece que hemos descubierto a Owen Jones por la tele. Desde el otro lado de la trinchera, hace años (2011) que denunció brillantemente (Chavs: La demonización de la clase obrera) cómo los privilegiados combaten en la lucha de clases.

Su objetivo principal no que no existan éstas, sino que la clase obrera pierda su conciencia como tal como primer paso para su indefensión.

"En la Gran Bretaña actual, la clase trabajadora se ha convertido en objeto de miedo y escarnio. Los medios de comunicación y los políticos desechan por irresponsable, delincuente e ignorante a un vasto y desfavorecido sector de la sociedad cuyos miembros se han estereotipado en una sola palabra cargada de odio: chavs.  
Owen Jones analiza cómo la clase trabajadora ha pasado de ser «la sal de la tierra» a la «escoria de la tierra». Desvelando la ignorancia y el prejuicio que están en el centro de la caricatura chav, retrata una realidad mucho más compleja: el estereotipo chav, dice, es utilizado por los gobiernos como pantalla para evitar comprometerse de verdad con los problemas sociales y económicos y justificar el aumento de la desigualdad. Basado en una investigación exhaustiva y original, este libro es una crítica irrefutable de los medios de comunicación y de la clase dirigente, y un retrato esclarecedor e inquietante de la desigualdad y el odio de clases en la Gran Bretaña actual."

Somos clase (obrera, trabajadora, como queramos llamarla) y si, tenemos que plantar cara, enseñar los dientes. A los ricos (o como queramos llamarlos). Para que el miedo cambie de bando, y finalmente desaparezca, junto con las clases, en una sociedad más justa.


19 de novembre de 2015

«¡El horror! ¡El horror!», nuestra "ejemplar" civilización y «Cortés, el asesino» [Los Jueves del Chico de los Martes]

El horror que a veces sufrimos en Europa o en EEUU llevamos muchos años (varios siglos) sembrándolo por todo el mundo en grandes dosis.

«Cortez the Killer», tema de Neil Young que habla de Hernán Cortés
La canción fue prohibida en España en los 70.


Joseph Conrad escribió "El corazón de las tinieblas" en 1899. 

En 1890 Conrad había sido contratado por la compañía belga SGB como capitán del barco de vapor Roi des Belges (Rey de los Belgas) por el río Congo. Seis meses en la que quedó horrorizado por la brutalidad con la que los europeos actuaban en África

La novela se centra en un marinero llamado Charlie Marlow, el cual narra una travesía que realizó años atrás por un río tropical, en busca de un tal Kurtz, el jefe de una explotación de marfil, y que a lo largo de la novela adquiere un carácter simbólico y ambiguo.

Cuando finalmente se encuentra con Kurtz, cuya imagen ha ido agrandándose y mitificándose durante el proceso, descubre que se trata de un personaje misterioso, al que los nativos idolatran como si fuera un dios, pero que parece haber caído en una locura bestial. 

Como legado deja un panfleto en el que detalla cómo civilizar a los nativos, y que incluye una anotación brutal: «¡Exterminad a todas esas bestias!». Marlow y sus compañeros de viaje logran cargar a Kurtz, ya gravemente enfermo, en el pequeño barco de vapor que debe sacarlo de la selva, pero éste muere en el trayecto, pronunciando ante Marlow sus últimas y enigmáticas palabras: «¡El horror! ¡El horror!». 

El viaje de Marlow al corazón del continente africano se transforma así en un descenso a los infiernos, pero también en una crítica al imperialismo occidental y una investigación acerca de la locura.

Francis Ford Coppola se basó en este relato para su película Apocalypse Now, que si bien estaba ambientada en la Guerra de Vietnam, mantenía el espíritu y la estructura del relato de Conrad. En esta adaptación Marlon Brando hizo de Kurtz, y Martin Sheen de Willard (Marlow).